Los neoyorquinos están dejando de percibir el frío ártico que por varios días azotó esta ciudad, con saldo de 18 personas fallecidas por las bajas temperaturas.

Pero a medida que suben las temperaturas tras días de nieve y frío extremo, persisten graves riesgos de seguridad en la Gran Manzana.

Los neoyorquinos, entre ellos cientos de miles de dominicanos, enfrentan un nuevo peligro con el derretimiento del hielo en azotea, edificios y puentes en la urbe que se desploma por “pegotes” hacia las aceras sin previo aviso.

El agua salada de deshielo puede filtrarse bajo tierra, dañar los sistemas eléctricos y, en raras ocasiones, provocar incendios en alcantarillas, según la Oficina de Gestión de Emergencias de NYC.

Las autoridades instan a los residentes a tener cuidado al caminar o conducir, ya que las aceras y carreteras mojadas pueden volver a congelarse durante la noche.