Miami, (EFE).- Las inundaciones registradas a causa de las fuertes lluvias caídas la semana pasada en el sur de Florida han hecho escasear la gasolina y este lunes muchas estaciones todavía estaban cerradas y en las que abrieron se veían largas filas de automóviles.

Las inclemencias del tiempo de la semana pasada, que causaron inundaciones, especialmente en la ciudad de Fort Lauderdale, a 40 kilómetros al norte de Miami, impidieron la entrega regular de combustible a las estaciones de los condados Miami-Dade y Broward, donde han caído varios aguaceros de nuevo intensamente.

El alcalde del condado de Broward, Lamar Fisher, señaló este lunes que más que un problema de suministro de gasolina se trata de un problema de distribución y pidió paciencia a la población.